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Cómo lavar las zapatillas HOKA sin dañar la espuma ni la parte superior.
Cómo lavar las zapatillas HOKA sin dañar la espuma ni la parte superior.
Tus zapatillas HOKA lucen bien después de una carrera normal, pero una salida bajo la lluvia deja la malla gris, la suela llena de suciedad y el interior con un olor desagradable. La solución más tentadora es lavarlas en la lavadora. Sin embargo, las instrucciones de cuidado de HOKA sugieren lo contrario: lavarlas a mano con jabón o detergente suave y agua fría, y dejarlas secar al aire libre, lejos del calor directo y la luz solar.
Este método requiere un poco más de tiempo, pero ofrece un mayor control sobre la parte superior, la espuma, los adhesivos y la forma del calzado. HOKA también desaconseja lavar o secar los zapatos en la lavadora o secadora, ya que estos métodos pueden dañar los materiales, los cierres o el pegamento. Las siguientes recomendaciones se basan en las páginas oficiales de cuidado de HOKA, consultadas el 13 de septiembre de 2026, incluyendo HOKA Care & Cleaning y la guía de limpieza de calzado de trail de la marca .
Lo que debes saber antes de lavar las zapatillas HOKA
La mayoría de las zapatillas de running HOKA combinan espumas de amortiguación suaves con malla técnica, tejido textil, goma, adhesivos y componentes moldeados. Algunos modelos también utilizan ante, nobuk, cuero o materiales GORE-TEX. Estos materiales no reaccionan de la misma manera al agua y al frotamiento, por lo que el método más seguro es la limpieza suave a mano en lugar de dejarlas en remojo.
Para las zapatillas de correr o de montaña comunes con parte superior sintética, el objetivo es sencillo: primero, retire la suciedad suelta, use solo la cantidad suficiente de agua jabonosa para eliminar la mugre restante, retire el jabón sin saturar la zapatilla y deje que cada pieza se seque completamente antes de volver a montarla.
Lo que necesitas
Un cepillo para zapatos de cerdas suaves o un cepillo de dientes limpio.
Un paño de microfibra o un trapo suave
Agua fría; en las recomendaciones actuales de HOKA sobre calzado de trail también se utiliza agua tibia.
Una pequeña cantidad de detergente suave, jabón líquido suave para platos o limpiador de zapatillas.
Una toalla seca
Papel absorbente o una toalla pequeña y limpia para rellenar los zapatos mientras se secan.
Evite el agua caliente, los disolventes fuertes, los limpiadores abrasivos, frotar con fuerza sobre mallas delicadas y el calor directo. Si su calzado contiene gamuza, nobuk, cuero o una membrana impermeable, consulte la sección específica para cada material más adelante en esta guía antes de mojarlo.
Preparación antes del lavado: retire los cordones y las plantillas, y tenga a mano un cepillo suave, un paño limpio, agua fría y una pequeña cantidad de jabón suave.
Paso 1: Retire los cordones y las plantillas, luego cepille para eliminar la suciedad seca.
Antes de limpiar el calzado, retira los cordones y las plantillas extraíbles. Al separarlos, se abre el zapato, facilitando el acceso a la suciedad y la humedad, y además, las tres partes se secan de manera más uniforme.
Si los zapatos están embarrados, no los remoje inmediatamente. HOKA recomienda eliminar el exceso de suciedad cuando estén secos; el barro muy adherido se quita más fácilmente sacudiéndolo o cepillándolo una vez seco. Golpee las suelas entre sí al aire libre y luego use un cepillo seco para aflojar la suciedad de la suela exterior, los bordes de la entresuela, la puntera y la parte superior.
Trata la malla con más cuidado que la suela de goma. La guía de cuidado general de HOKA advierte que la malla puede deshilacharse si se frota con fuerza, así que utiliza un cepillado suave y repetitivo o da pequeños toques en lugar de frotar con cerdas rígidas.
Los cordones se pueden lavar por separado. La página de cuidado general de HOKA indica que se pueden lavar en agua fría con detergente normal si se atan para que no se enreden, pero deben quitarse antes de meter la prenda en la secadora. Si prefiere el método más sencillo, lave los cordones a mano con el mismo detergente suave que usa para los zapatos.
Cepilla la suciedad suelta antes de añadir agua. Esto reduce la cantidad de barro que se introduce más profundamente en la parte superior del cuerpo al lavarse las manos.
Paso 2: Lavar a mano con una pequeña cantidad de detergente suave.
Mezcle una pequeña cantidad de detergente suave o jabón en un recipiente con agua fría. Para las zapatillas de trail, HOKA recomienda agua tibia con una pequeña cantidad de detergente suave o limpiador de calzado. Lo importante es evitar el agua caliente y las soluciones de limpieza demasiado concentradas.
Sumerge el cepillo, la esponja o el paño en la solución en lugar de verter el detergente directamente sobre el zapato. Frota suavemente sobre las zonas manchadas, los laterales de la entresuela, la parte superior y la suela. Usa la cantidad justa de humedad para crear una ligera espuma y aflojar la suciedad.
En telas de malla transpirable, aplique una presión mínima. Una mancha que haya penetrado en las fibras puede no desaparecer por completo, y frotar con más fuerza no siempre es la solución. Si la superficie comienza a deshilacharse, el tejido se ve dañado o el color empieza a transferirse a la tela, deténgase y aplique toques suaves.
Lave las plantillas extraíbles por separado con la misma solución suave. No las retuerza ni las estruje con fuerza, ya que la deformación puede alterar su ajuste dentro del zapato.
Utilice una presión suave y un cepillo o paño suave con detergente suave diluido, concentrándose en las zonas visiblemente sucias en lugar de frotar agresivamente todo el zapato.
Paso 3: Limpie el jabón en lugar de remojar los zapatos.
Una vez que la suciedad se haya desprendido, use un paño limpio humedecido con agua fría. Limpie los restos de espuma y la solución sucia. Enjuague el paño según sea necesario, escúrralo bien y repita el proceso hasta que ya no absorba restos de jabón.
Este es un punto importante en las recomendaciones actuales de HOKA para zapatillas de trail: «enjuagar, no remojar». La marca recomienda específicamente usar un paño húmedo en lugar de sumergir las zapatillas bajo el grifo o completamente. Si queda una pequeña mancha de jabón difícil de quitar, es preferible rociarlas ligeramente con agua a inundarlas.
¿Por qué ser cauteloso con el agua? Una zapatilla de correr es una estructura compuesta, no una sola pieza de tela. La parte superior, la espuma, la goma, los refuerzos y los adhesivos deben secarse juntos. Menos saturación innecesaria significa menos agua que eliminar y menos tentación de usar calor dañino posteriormente.
Paso 4: Secar con papel absorbente, rellenar y dejar secar al aire completamente.
Presiona una toalla seca contra los zapatos para eliminar la humedad superficial. No los retuerzas. Luego, coloca papel absorbente o una toalla pequeña y limpia dentro de cada zapato. El relleno absorbe la humedad y ayuda a que la parte superior conserve su forma mientras se seca.
Mantén las plantillas y los cordones separados. Guarda todo en un lugar interior sombreado y bien ventilado para que se seque al aire libre. HOKA recomienda evitar la luz solar directa y el calor directo. Esto significa no exponerlo a radiadores, calefactores, secadores de pelo, rejillas de ventilación ni secadoras de alta temperatura.
El tiempo de secado depende de la humedad del calzado, la humedad ambiental y los materiales. La guía general de HOKA sugiere que, una vez secas y rellenas, las zapatillas pueden dejarse secar durante la noche. Si están muy mojadas, tardarán más. Si es necesario, reemplace el relleno húmedo por material seco.
No vuelvas a colocar las plantillas ni los cordones hasta que tanto los zapatos como las partes extraíbles estén completamente secos. Correr con zapatos aún húmedos puede prolongar el mal olor y ralentizar el proceso de secado.
Deje secar los zapatos, las plantillas y los cordones por separado en un lugar sombreado y ventilado, lejos de calefactores, secadores de pelo y la luz solar directa.
¿Se pueden lavar las zapatillas HOKA en la lavadora?
Para el cuidado rutinario, HOKA responde que no. Sus recomendaciones actuales indican que no se debe lavar ni secar el calzado en la lavadora ni en la secadora, ya que esto puede dañar los materiales. HOKA Australia también aconseja evitar el lavado a máquina, puesto que puede dañar los cierres y el pegamento.
Eso es diferente a lavar los cordones desmontables. La guía general de HOKA permite lavar los cordones a máquina con agua fría, siempre que se retiren antes de meterlos en la secadora. La zapatilla en sí es la que debe lavarse a mano.
El artículo de HOKA sobre el cuidado de los zapatos describe atajos de emergencia para cuando es absolutamente necesario secarlos rápidamente, pero estos son casos excepcionales y no la rutina de limpieza recomendada. Si su objetivo es conservar el calzado en lugar de cumplir con un plazo urgente, lávelo a mano y déjelo secar al aire libre.
Cómo limpiar diferentes materiales HOKA
Parte superior de malla y material sintético tejido.
Utilice un cepillo suave, una solución diluida y una presión muy ligera. HOKA señala específicamente que la malla es vulnerable a deshilacharse si se frota con fuerza. Es más seguro dar pequeños toques o realizar movimientos cortos y suaves que frotar con fuerza de un lado a otro.
Ante o nobuk
No trates la gamuza ni el nobuk como si fueran malla común. Las recomendaciones de cuidado de HOKA sugieren dejar secar estos materiales, secarlos con un paño absorbente, cepillar la suciedad seca y usar un quitamanchas específico para gamuza o nobuk cuando sea necesario. Dado que estos materiales son sensibles a la humedad, es preferible un método de limpieza en seco o específico para cada material que un lavado completo con agua.
Cuero
HOKA indica que, por lo general, el cuero estándar se puede limpiar siguiendo el método básico, pero la superficie debe secarse posteriormente con un paño y dejarse secar al aire libre. No utilice un cepillo abrasivo que pueda dañar el acabado.
Calzado GORE-TEX
La página de cuidados generales de HOKA recomienda usar agua tibia y detergente suave para los productos GORE-TEX y secarlos al aire. Una vez secos, compruebe si el agua sigue resbalando sobre el tejido exterior. Si el acabado hidrófugo duradero ya no funciona como se espera, HOKA aconseja volver a aplicar un tratamiento DWR adecuado siguiendo las instrucciones del producto.
¿Qué ocurre si los zapatos siguen oliendo mal después de lavarlos?
Primero, asegúrate de que los zapatos estén completamente secos. La humedad atrapada puede provocar que el mal olor reaparezca rápidamente. Las recomendaciones de cuidado de HOKA sugieren espolvorear ligeramente con bicarbonato de sodio para controlar el olor, incluso sobre los zapatos secos o sobre el material absorbente utilizado durante el secado.
Si usa bicarbonato de sodio, utilice una cantidad moderada y retire el polvo suelto antes de ponerse los zapatos. El mal olor persistente puede quedar incluso en las plantillas viejas, aunque la parte superior esté limpia, así que inspeccione y limpie las plantillas por separado.
¿Qué hacer con las manchas difíciles?
Una mancha oscura que persiste tras un ciclo de limpieza suave no justifica automáticamente el uso de productos químicos más fuertes ni un frotado más intenso. Deje que el zapato se seque primero y vuelva a evaluar la mancha. Los residuos secos pueden tener un aspecto diferente una vez que la tela ya no esté mojada.
Si la mancha persiste, identifique el material. Un limpiador de zapatillas adecuado para malla sintética puede no ser apropiado para gamuza, nobuk o cuero. Para materiales de alta calidad, utilice un limpiador específico para ese material en lugar de recurrir a lejía o un limpiador doméstico agresivo.
Las manchas cosméticas también pueden volverse permanentes sin afectar el rendimiento del calzado. Si eliminar el último rastro de una mancha requiriera aplicar suficiente fuerza como para dañar las fibras, aceptar una ligera decoloración es la opción más segura.
Errores comunes que se deben evitar
HOKA recomienda lavar el zapato entero en la lavadora, pero aconseja hacerlo a mano.
Usar una secadora o un calentador: el calor puede deformar los materiales, afectar la adhesión y alterar el ajuste.
Remojar las zapatillas innecesariamente: las recomendaciones actuales de HOKA para senderismo sugieren limpiar el jabón con un paño húmedo.
Frotar la malla con fuerza: un cepillado brusco puede deshilachar las fibras delicadas.
Uso de agua caliente: Las recomendaciones de HOKA sugieren usar agua fría o tibia, dependiendo del calzado y de la situación de limpieza.
Para volver a montarlo mientras esté húmedo, mantenga los cordones y las plantillas fuera hasta que todas las piezas se hayan secado.
Utilizando el mismo método en gamuza o nobuk: los materiales sensibles a la humedad requieren un enfoque diferente.
Autoevaluación: ¿tus zapatillas HOKA están listas para volver a usarse?
Antes de volver a atarte los cordones, comprueba cuatro cosas. La parte superior debe estar seca, no fría ni húmeda. La plantilla debe estar seca por ambos lados. Al pasar un paño limpio y húmedo sobre la superficie, no debe quedar ningún residuo de jabón resbaladizo ni espumoso. Por último, el zapato debe conservar su forma original sin deformaciones por calor evidentes ni separaciones en las zonas de unión.
Si los zapatos están limpios pero aún húmedos, déjelos secar un poco más. Si están secos pero persiste una mancha, utilice un método de limpieza específico para el material en lugar de frotar con fuerza repetidamente. Si observa deslaminación, malla rota, suela dañada u otro problema estructural, la limpieza no lo solucionará; considérelo un problema del calzado, no un problema de lavado.
Para la mayoría de las zapatillas HOKA de uso diario, la rutina de cuidado es sencilla: retira las partes extraíbles, cepilla para eliminar la suciedad seca, lava a mano con cuidado, retira el jabón sin dejarlas en remojo y déjalas secar al aire libre, lejos del calor. Es más lento que lavarlas en lavadora, pero se ajusta mucho más al método de cuidado que recomienda HOKA.